El atlas de las nubes. Una película holista


«tú puedes salvarla». Eso es lo que el detective Doug Carlin lee en las letras magnéticas colocadas en la nevera de la escena del crimen. Aunque en un principio no presta atención, la sorpresa y la perplejidad llegan cuando percibe que esa situación ya la ha vivido con anterioridad, y evidentemente él no había estado allí con anterioridad y el crimen no se había producido aún.

Con esta  misma idea previa  da comienzo a la nueva película de los directores Tom Tykwer y los hermanos Andy y Lana Wachowski “El atlas de las nubes“, basada en el libro de David Michel Cloud Atlas. (Hay versión española El atlas de las nubes en la editorial Tropismos).

El fenómeno del déjà vu ya fue utilizado en “Matrix” y en esta película los personajes de las seis historias que se relatan recuerdan haber escuchado un mismo tema musical “El sexteto del Atlas de las nubes”, que para mí es una variación del tema “Memorial” de Michael Nyman.

 

En esta película, el fenómeno del déjà vu permite jugar con la idea de que todas nuestras acciones están conectadas con las acciones que se han realizado en el pasado por otras personas y en otro tiempo, y que tendrán una repercusión en un tiempo futuro. La idea es la misma que ya utilizara el director polaco Krzysztof Kieslowski en su película” La doble vida de Verónica” y que se resume en la frase «Todos estamos conectados». Nuestras acciones, por insignificantes que sean, influyen en las vidas de los demás y de alguna manera tejen un hilo causal que determina las acciones y las vidas de las personas en el futuro. Estamos por tanto ante una concepción holista del mundo que Hegel resumió con su enunciado «lo verdadero es el Todo».

El holismo es una doctrina filosófica y también científica que sostiene que la comprensión de un sistema, sea este social, biológico, técnico, lingüístico, mental o químico, no puede ser comprendido desde el análisis de las partes que lo componen, sino tan sólo considerándolo globalmente y en su totalidad. Desde el punto de vista semántico Quine (Dos dogmas del empirimo) nos dirá que las verdades no pueden ser confirmadas o verificadas una a una, sino mediante bloques de proposiciones.

Wilard Van Orman Quine

Para Hegel «todo lo racional es real» porque «todo lo real es racional». Hay un orden racional que explica y da cuenta de todo cuanto existe, y por lo tanto, es posible encontrar una explicación racional de lo que sucede. Desde una perspectiva conservadora, probablemente la que tuviese Hegel, el mundo en el que vivimos es el mundo que racionalmente es posible. La explicación y comprensión del mundo sólo podrá hacerse al final de los tiempos cuando el Espíritu absoluto (sea esto lo que sea) se haya desplegado completamente,  porque lo «verdadero es el todo» y únicamente al final, y contemplando la totalidad de los hechos podremos comprender y dar una explicación racional de lo que ha sucedido. La conclusión es evidente: no hay más cera que la que arde, y las cosas son como tienen que ser.

Sin embargo, desde la  izquierda hegeliana, en la que se incluyen Engels y Marx, se hace una interpretación totalmente opuesta. Si todo lo racional es real, entonces la utopía es posible, y sí tiene sentido plantearnos un mundo mejor en el que las relaciones sociales sean racionales y no se rijan bajo el principio de la explotación del hombre por el hombre. Si pensamos en un mundo más racional, entonces ese mundo tendrá que acabar siendo real. La revolución está servida. Si nuestros actos presentes son una consecuencia de los actos pasados y tienen poder causal sobre los actos futuros, entonces, cualquier hecho, por simple que sea, puede acabar contribuyendo a una revolución contra una tiranía. Esta es la línea argumental que vamos encontramos en la obra de D. Mitchel y en la película de los Wachoswi. Las vidas pasadas de los personajes van tejiendo líneas que en un tiempo futuro convergerán en un acto común y que dará sentido a todo.

Claro que si todo esto depende de un fenómeno como el déjà vú (lo ya visto) la cosas se complica. El déjà vu  es un fenómeno que sufre un 60% de la población alguna vez en su vida y que consiste en percibir una escena o una situación como si ya la hubiésemos vivido y por lo tanto se procesa como si de un recuerdo se tratase.

La explicación dualista del fenómeno, de la que los Wachowski son tan amigos, nos diría que el alma o la mente, una de las sustancias que componen al ser humano, puede viajar en el espacio/tiempo y de ahí que en un momento dado pueda recordar lo que ha visto en el pasado. Esta idea la encontramos ya en Platón y su concepción de que el conocimiento es “recordar”. Platón, nos dice aquello de que el alma, cuando vivía en el Mundo de las Ideas, al estar en contacto con las Ideas  mismas tenía un conocimiento pleno, y que es al caer al mundo terrenal, en su engolfamiento con la materia, cuando olvida. Conocer será volver a recordar aquello olvidado.

De ser esto así, habría que pensar que el alma se vuelve imbécil, porque si puede viajar en el espacio/tiempo, lo que quiero es que se desplace hasta el jueves que viene, vea el número de la primitiva que vuelva a tiempo para que rellene el boleto correspondiente, y se quede ya quietecita, que ya me dedicaré yo a adquirir el conocimiento.

Desde una explicación fisicalista, y no por ello menos poética, al parecer el fenómeno se produce cuando hay una superposición entre la memoria a corto plazo o la memoria de trabajo y la memoria a largo plazo, de manera que la percepción de una escena se percibe desde la memoria a largo plazo, de ahí la sensación de “estar recordando lago”. También se ha encontrado una relación de este fenómeno en pacientes que sufren trastornos relacionados con la ansiedad o la esquizofrenia. En estos casos se producen epilepsias que afectan al lóbulo temporal. En los casos comunes, lo que se produce es un epilepsia débil, pero en los casos en los que los ataques de epilepsia se producen en el lóbulo temporal y se alteran los circuitos que conectan los lóbulos temporales y frontal, la situación se vuelve más complicada, llegando a producirse una paramnesia, y entonces las personas padecen frecuentemente este estado de continuo recuerdo de la sensación vivida.

Este desorden en la actividad cerebral puede provocar el fenómeno inverso y en este caso las personas no perciben una situación en la que saben positivamente que han estado como un recuerdo. La experiencia les resulta totalmente extraña. Por un lado saben que esa situación ya la conocen, pero no perciben la sensación de familiaridad con la escena recordada. Estos casos llevan a pensar que de alguna manera, como en el síndrome de Capgras, el sistema límbico debe verse involucrado. El área responsable de este fenómeno incluiría el lóbulo temporal y frontal donde procesamos información de los estados de cosas actuales; el hipocampo y el sistema amigdalino, que serían responsables de las sensaciones de familiaridad y de sorpresa cuando se produce el fenómeno de déjà vu.

El rap del neandertal


Steven Mithen  publicó en 2007 un libro con un llamativo título The Singing Neanderthals: The Origins of Music, Language, Mind, and Body, que sufrió un asombroso cambio en su traducción española Los neandertales cantaban rap: Los orígenes de la música y del lenguaje (Drakontos/Crítica)

Recientemente S. Mithen ha impartido una conferencia dentro del ciclo sobre neurociencias cognitivas que se imparten en Cosmocaixa (Barcelona). La idea que sostiene Mithen es que el estudio del origen del lenguaje no debe desvincularse del estudio sobre el origen de la música. La música ha estado vinculada a nuestra especie desde muy antiguo. Hay restos de instrumentos musicales con una antigüedad de 35.000

Flauta formada con un hueso de ave encontrada en la cueva de Geißenklösterle. Se le calcula una antigüedad de entre 35.000 y 40.000 años

Para estudiar los cambios morfológicos que permitieron el desarrollo de la música y del lenguaje hay que remontarse hasta los australopithecinos. El incremento de carne en su dieta permitió una disminución del tamaño de los dientes y la liberación de espacio en la cavidad bucal, lo que posibilitó la producción de un mayor rango de sonidos. A su vez, el bipedismo ocasionó una disminución de la estructura pélvica y un estrechamiento del canal del parto que dificulta la gestación de bebés en un avanzado estado de desarrollo. Dado que las crías requieren mayores cuidados, aquí viene la parte más polémica del trabajo de Mithen, el cántico de las madres sería una manera de mantener el contacto con las crías mientras se dedicaban a las tareas de recolección.

Estas “habilidades musicales” también debieron ser útiles, sostiene Mithen, a los machos para de nuestros antepasados para realizar las tareas de cortejo.

De entre las dos hipótesis que se platean para explicar el origen del lenguaje, una “compositiva” que afirma que el protolenguaje del que derivaría nuestro lenguaje estaba formado por palabras con contenido muy delimitado y unido por una sintaxis muy simple, Mithen opta por una segunda teoría holística en la que el lenguaje inicial estaría compuesto por expresiones multisilábicas conectadas como un todo. Tan sólo cuando estas expresiones empezaron a segmentarse en palabras concretas que permitieron su posterior combinación mediante reglas de construcción aparece un lenguaje pleno.

La música o protomúsica sería previa al lenguaje y constituiría un modo de comunicación holista compuesta de mensajes y no de palabras, manipulativo porque facilitaría influir en la conducta de los demás, multimodal porque se produciría mediante el uso del cuerpo y de la voz, y por último sería también mimético ya que se inspiraría en los sonidos del entorno natural.

En los neandertales no se han encontrado elementos simbólicos que permitan suponer la existencia de un lenguaje de tipo simbólico, por lo que la idea de un lenguaje musical previo sería un magnífico sistema de comunicación. Si los neandertales no disponían de un sistema de lenguaje con sonidos segmentados formando palabras unidas mediante reglas de formación, entonces más que rap quizá cantansen melodías como estas

El Problema mente-cerebro


Esta es una presentación de algunas de las aproximaciones al problema mente-cerebro. Tan sólo se trata de eso, de una primera aproximación que no pretende recoger todas las posiciones que en Filosofía de la Mente existe sobre el problema. (Haz clic en la imagen para acceder a la presentación)

prezi_mente-cerebro

El esquema, como ya he indicado, es muy simple. Básicamente se divide en tres niveles. En el primero colocamos al Dualismo de Sustancias representado por Descartes. El principal problema al que se enfrenta el dualismo de sustancias, y en general cualquier forma de dualismo, es el problema de la interacción de sustancias.

En un segundo nivel colocamos a las posiciones naturalistas. El naturalismo sostiene que el estudio sobre la mente debe ser compatible con los resultados obtenidos por la ciencia. Este nivel se subdivide en un naturalismo de caracter computacional y un naturalismo de corte fisicalista.

Dentro del naturalismo computacional se han diferenciad tres corrientes que en principio no son incompatibles entre ellas: La Teoría Representacional de la Mente, La Teoría Computacional de la Mente y el Funcionalismo. La Teoría computacional clásica y los avances en Inteligencia Artificial, al menos hasta la década de los ochenta del pasado siglo, se presentan como un buen aval del naturalismo de tipo computacional.Estas tres aproximaciones se agrupan bajo el epígrafe de dualismo de propiedades. Los sistemas computacionales complejos pueden mostrar propiedades de tipo físico (hardward) y propiedades computacionales (software) que serían las que pueden caracterizar los estados y procesos mentales.

El segundo tipo de naturalismo sostiene que son las ciencias físicas las que deben explicar en qué consisten los estados y procesos mentales. Dentro de este tipo de naturalismo fisicalista hay tres posibilidades: un fisicalismo reduccionista que propone reducir los estados y procesos mentales a estados y procesos físico-químicos, esto es, lo que nos dicen las neurociencias sobre el cerebro. En segundo lugar tendríamos un fisicalismo no reduccionista que considera que aunque la explicación fisicalista es deseable, los estados mentales, considerados globalmente (holísticamente) no pueden ser reducidos a estados físicos y químicos, es decir a actividad neuronal. Y por último, un fisicalismo eliminativista que supone una nueva vuelta de tuerca al fisicalismo reduccionista. El eliminativismo entiende que la Psicología Pop, y la Teoría Representacional de la Mente son falsas, y que por lo tanto, no es posible una reducción al lenguaje de una ciencia base. La conclusión es que lenguaje de la TRM y de la Psicología Pop debe ser eliminado y sustituido por el lenguaje que nos ofrecerá una neurociencia completa.

El tercer nivel del esquema lo hemos reservado a aquellas teorías que sostienen que o bien no existe algo como la mente, y que ésta no es más que las disposiciones a actuar de los sujetos, y que por lo tanto el conductismo sigue siendo el modelo básico para explicar la conducta humana. Y por otro lado, tendríamos las posiciones que entienden que las teorías computacionales y neurocomputacionales cometen el mismo error que el dualismo de sustancias. Al fin y al cabo, al aislar los procesos mentales dentro de un sujeto separado del medio en el que se encuentra, es otra forma de dualismo intolerable. El Dinamicismo  y su versión de la Mente Extendida, utilizan las herramientas que proporcionan las matemáticas (Teoría de Sistemas Dinámicos) y las neurociencias  para ofrecer un modelo de la mente en la que sujeto, procesos mentales y entorno conforman un único sistema integrado. Se suelen distinguir dos versiones del dinamicismo, una ontológica que afirma que los sistemas biológicos, y posiblemente los artificiales, son sistemas dinámicos; y una segunda versión, epistemológica, que sostiene que independientemente de lo que sea un sistema, las herramientas adecuadas para su correcta comprensión son las que nos proporcionan los sistemas dinamicistas

El amor, un Desorden Obsesivo Compulsivo


Cuando alguien acampa en tu cabeza

y, con todo, en este trance
en el vuelo quedé falto;
mas el amor fue tan alto,
que le di a la caza alcance
(San Juan de la Cruz)

Mucho se ha escrito, dicho y cantado sobre el amor sin que filósofos, poetas, antropólogos y eruditos varios hayan podido llegar a un acuerdo sobre qué es. A mí me gusta la definición que ofrece la antropóloga Helen Fisher, profesora de del Departamento de Antropología de la Universidad de Rutgers y autora del libro Why Him? Why Her?: Finding Real Love By Understanding Your Personality Typel amor sucede cuando “alguien acampa en tu cabeza”.

La Resonancia Magnética Funcional ha permitido a Fischer obtener imágenes cerebrales de voluntarios/as que se encuentran, según sus testimonios, en diferentes estados amorosos. La idea que se deriva de sus investigaciones es que el amor tiene su comienzo mucho antes de que alguien llegue a instalar su tienda de campaña en nuestra cabeza.

En un primer momento existe en cada uno de nosotros un instinto primario de la búsqueda de placer sexual y de encontrar una pareja. En esta etapa el deseo está ligado a los niveles de tetosterona en sangre. Tanto los hombres como las mujeres tienden a aumentar su actividad sexual cuando aumenta el nivel de tetosterona. Existe un grupo de células del hipotálamo llamado INAH3 (núcleo intersticial del hipotálamo anterior número 3) que está más desarrollado en los cerebros masculinos y que  es responsable de la recaptación de tetosterona.

El nivel de excitación de un sujeto cuando se le muestran imágenes de contenido sexual explícito se muestra en un aumento de actividad del córtex cingulado anterior, un área relacionada con la fijación de la atención. El lóbulo frontal juega un papel fundamental tanto en la elaboración de ideas abstractas como en la conducta sexual que manifiestan las personas. Los daños en el lóbulo frontal dan lugar a extraños comportamientos sexuales como la erotomanía, una obsesión delirante que lleva a pensar a las personas que la padecen que otra persona, generalmente alguien famoso, está enamorada de ellos. Como ya pudimos ver, cuando  Phineas Gage sufrió una lesión en la zona ventromedial del lóbulo frontal del hemisferio izquierdo, su capacidad para planificar conductas y analizar las consecuencias de sus actos quedó profundamente alterada. De ahí su lenguaje soez y procaz y un comportamiento agresivo hacia las mujeres. También Oliver Sacks nos cuenta el caso de Natacha K. que ha sus 87 años, tras reaparecer una infección de espiroquetas de neurosífilis que había permanecido latente durante más de setenta años, empezó a mostrar una conducta desinhibida y según sus propias palabras se encontraba “retozona”.

Las áreas del lóbulo temporal próximas al lóbulo frontal también están involucradas en la función sexual. Lesiones en esta zona  próximas a la amígdala provocan el conocido como síndrome de Kluver-Bucy. En estos casos el paciente  tiende a llevarse cualquier objeto a la boca o intenta tener relaciones sexuales con cualquier cosa. Una posible causa de este tipo de síndromes es que las lesiones corticales de esta zona impiden que se produzca una inhibición del núcleo ventromedial produciendo una necesidad continua de comer y de mantener relaciones sexuales a toda costa. La incapacidad de discriminar con qué se copula podría estar ligada a la incapacidad para reconocer categorías de objetos, función también localizada en el lóbulo temporal.

 Los trabajos realizados por Bartels y Zeki del University College de Londres («The neural basis of romantic love» NeuroReport, nº 11. 2000) estudian los correlatos neuronales que existen en el “amor romántico”. En personas a las que se les mostraba el rostro de la persona amada se activaban áreas específicas que no aparecen involucradas en tareas de reconocimiento de rostros. Estas áreas incluían la ínsula, el núcleo caudado, el putamen y el cerebelo, áreas relacionadas con la coordinación de movimientos y sensaciones.

Una réplica de estos trabajos coordinada por Lucy Brown del College of Medicine Albert Einstein detectó que en aquellas personas que se encontraban en una fase primaria del amor, aproximadamente algo más de un año de relación, también registraba una intensa actividad el área tegmental ventral, que es un área vinculada a sensaciones de placer que también se activan con el consumo de cocaína y de heroína.

Cuando zarpa, el amor navego a ciegas

En una segunda fase del amor, la que se conoce como amor romántico y se corresponde con lo que se suele entender por “estar enamorado”, los sujetos manifiestan una clara “atracción sexual selectiva”.

Efectivamente Kamela tiene razón, cuando zarpa el amor, navego a ciegas (un mínimo de pudor me impide poner el video). Las características propias de esta fase del amor coinciden con los síntomas de un Desorden Obsesivo Compulsivo (DOC), en el que los sujetos no parecen responder a criterios racionales de comportamiento. Las personas que padecen un DOC tienden a comportarse de manera irracional y con conductas repetitivas. En esta fase de enamoramiento, las personas persiguen de forma obsesiva a la pareja, alteran su comportamiento habitual mostrando insomnio, taquicardias,  (130 pulsaciones por minuto); se liberan grasas y azúcares para aumentar la capacidad muscular y se produce también un aumento de los glóbulos rojos. Es común la falta de apetito, la dificultad para mantener la concentración, y lo que puede ser más peligroso, una total idealización de la persona amada que les lleva a tener una representación de la misma totalmente distorsionada.

Las emociones y sensaciones que se producen en esta fase del amor son más fuertes que las que se dan en la primera, al fin y al cabo, dice Fischer, nadie se suicida por un intento fallido de llevar a la cama a otra persona. Lo característico de esta fase romántica del amor es el aumento de placer y de la motivación para estar con la persona amada, y el profundo sentimiento de tristeza que se produce ante su ausencia.

Las sensaciones de euforia que se producen en los primeros periodos de esta fase –el aquí te pillo y aquí te mato- están ligadas a la combinación de dos agentes bastante “peligrosos”, la feniletilamina, un compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas, y la dopamina. La dopamina está ligada al placer y a los sistemas de recompensa y motivación del cerebro.

Por cierto, la feniletilamina se encuentra en el chocolate, y esto ha llevado a algunos investigadores a sugerir que el alto consumo de chocolate sería un modo de combatir la abstinencia.

Fundamental en todo este proceso es el papel que juegan la oxitocina y la vasopresina. La oxitocina es segregada por la glándula pituittaria , estimula la contración de útero, lo que viene muy bien para el parto y también para las relaciones sexuales. La vasopresina es un antidiurético y controla el volumen y la presión en la sangre. Esta sustancia es fundamental para el mantenimiento de la memoria y se usa como un estimulador de la cognición. Dado el papel que la vasopresina y la oxitocina juegan tanto en proporcionar una sensación de bienestar como en el reconocimiento, parece normal que estén vinculadas a la fidelidad y al reforzamiento de los lazos amorosos entre los amantes.

Los trabajos realizados por Larry Young de la universidad de Emory con unas familias de topos que muestran conductas muy diferentes con sus parejas y con su prole, han permitido vincular la presencia de vasopresina en las relaciones estables en una pareja. El microtus ochrogaster o topillo de la pradera tiene el comportamiento sexual de Michael Landon en la Casa de la Pradera. Se mantienen monógamos durante su vida e incluso no vuelve a encontrar pareja aunque enviuden. También son colaboradores y se preocupan del mantenimiento de la prole. Por el contrario, sus primos los topillos de la montaña (microtus montanus), mantienen una vida disoluta en lo que respecta a sus relaciones de pareja y no se preocupan de sus descendientes. Al parecer, es la vasopresina la que determina la vida sexual de los topillos. Un gen es responsable de generar el neuroreceptor de la vasopresina, así que aquellos topillos que tienen ese gen fabrican el neuroreceptor en las cantidades apropiadas, y como consecuencia sus portadores son fieles hasta que la muerte los separa. Cuando a una hembra de topillos de la pradera se le inyecta una fuerte dosis de oxitocina establece una relación con el topillo que se encuentre más próximo.

Los trabajos publicados en 2005 (Kosfeld, Heinrischs, Zak, Fischbacher y Fehr«Oxytocin increases trust in humans» . Nature (435) relacionan un incremento en los niveles de oxitocina con la capacidad de las personas para asumir riesgos sociales y el aumento en la confianza interpersonal. Efectivamente, como todos vosotros estáis pensando, esto se puede comercializar. El Enhanced Liquid Trust se vende (desconozco sus efectos) como un “regulador de la atmosfera que nos rodea” con el objeto de mejorar nuestras expectativas de éxito social.

En un trabajo muy similar, la doctora Donatella Marazziti, psiquiatra de la universidad de Piza, buscó parejas que estuviesen enamoradas en un periodo de seis meses, pero que no hubiesen mantenido relaciones sexuales. Misteriosamente encontró a los sujetos experimentales (17 mujeres y 3 hombres) y les midió los niveles de serotonina en sangre. El análisis mostró un nivel de serotonina un 40% más bajo que en las personas que formaban el grupo control, personas que ni estaban enamoradas ni padecían un DOC, de ahí que se pueda afirmar que el amor produce locura, pero sólo temporal.

L is for the way you look at me
O is for the only one I see
V is very, very extraordinary
E is even more than anyone that you adore and

La locura del amor por suerte es temporal, y en un periodo de un año, año y medio, el coctel químico vuelve a los niveles aceptables. No podemos estar toda la vida navegando a ciegas, además es necesario desplazar la atención hacia los resultados del amor, no podemos estar cambiando pañales, dado biberones cada tres horas, lavando ropa y jugando, si tenemos todas nuestras energías y potencialidades dedicadas a los lances amorosos.

La última fase del amor es quizá la más curiosa. En esta fase, se sustituye la pasión por el compañerismo, el afecto y el apoyo mutuo. Arthur Sazbo ha realizado un estudio en el que se afirma que los hombres que se despiden de sus esposas por la mañana con un beso ganan entre un 20% y un 30% más, pierden menos días de trabajo y viven cinco años más.

Aunque también se vincula esta fase con un proceso de autoaceptación. Los trabajos de Lisa DeBruine permitían simular un juego en el que las personas podían compartir su dinero con personas desconocidas a las que sólo les veían las caras a través del ordenador. Lo interesante es que detrás del ordenador no había otras personas. La imagen de los supuestos compañeros era generada por un ordenador a partir de los rasgos de los sujetos experimentales. Las personas sólo compartían su dinero con aquellas imágenes cuyos rasgos eran similares a los suyos.

Terminamos estas reflexiones con el video de un clásico You are the first the last my everything de Barry White. El vídeo corresponde a un capítulo mítico de la serie de abogados Ally McBeal que se emitió en los 90. Creo que ésta es la única coreografía que sería capaz de bailar, junto con Paquito el chocolatero. Eso sí, con la vasopresina por las nubes

Paideia


Paideia

 

“Todo pueblo que alcanza un cierto grado de desarrollo se halla naturalmente inclinado a practicar la educación. La educación es el principio mediante el cual la comunidad humana conserva y transmite su peculiaridad física y espiritual. […] La educación no es una propiedad individual, sino que pertenece, por su esencia, a la comunidad”.

Así comienza el libro Paideia de Werner Jaeger.

 

Como material para la reflexión colgamos el programa Salvados que se emitió el 3 de febrero de 2013 bajo el título “Cuestión de educación”. [ El documental está dividido en 6 partes que se pueden seguir desde el enlace]

salvados_educacion