El viaje a Budapest


Entrada de Manuel Daza. Departamento de Filosofía

Comentario sobre el libro “El viaje a Budapest”

Autor: Daniel Barredo
Premio Andalucía Joven 2011

Portada del libro "El viaje a Budapest"

Portada del libro “El viaje a Budapest”

Después de doce años en distintos antros académicos, dos carreras y un master, seis meses trabajando en un instituto concertado, y también como profesor particular, Daniel Barredo, protagonista de la novela y alter ego del propio autor, decide mandar todo a la mierda y perseguir su sueño; leer y escribir.
Pero, de mes en mes no le queda más remedio que ejercer de poeta y presentarse a premios literarios rurales para pagar la renta de la habitación que comparte en Granada con una amiga. Aunque también está bien mangar en los hipermercados (mucho más digno, hermoso y mucho más humano que pedir limosna en la puerta de un convento) y ligarse y chantajear a cincuentonas de la alta burguesía granadina, que a cambio de un sobeo, le regalaban algún billete, lo que no le convierte en prostituto, sino en un artista subvencionado por el mecenazgo de su joven falo. Se convierte así en un ser autodestructivo que a la vez busca disfrutar de la vida aprovechándose de los demás. Un ser que se muscula en el gimnasio y toma toda clase de anabolizantes para tener un buen aspecto físico con el que seducir a mujeres de toda condición.
Estaba muy cabreado y sólo quería escribir, leer, hacer deporte y tirarse a todo bicho viviente. La palabra esperanza se había desgastado con tanto contrato basura, degradación intelectual, educativa y moral. Se nos han vendido un mundo que no existe; nos han llenado la cabeza de sueños que son irrealizables; nos han dicho que si estudiábamos tendríamos un buen futuro y todo ha sido una gran estafa.
La necesidad arma de valor, vacía los escrúpulos y extirpa la moral. No hay moral posible cuando hay hambre. Hemos de negarnos a ponernos el bozal de los que renuncian, la mordaza de los amargados. Y huir también de la estabilidad: “ese demonio que succiona como una garrapata la sangre de tantos jóvenes talentos”.
4183006710Un día Daniel consigue reunir el suficiente dinero, mediante extorsión, para marcharse con un amigo a Budapest. El amigo es músico y va a dar allí un concierto. Será en la ciudad magiar donde cambiará su vida.
El autor escribe sin miramientos ni concesiones, der forma explícita y directa, que podríamos calificar de hiriente y barriobajera, rupturista, contra esa moral dominante e hipócrita, contra la realidad miserable y atomizada de la sociedad capitalista que imposibilita la creación estética y realización personal.
Ya desde la primera página y, como lector, oscilamos entre el escándalo y la admiración en algunas ocasiones por su prosa poética. El mismo autor confiesa en el prefacio que estas páginas representan su suicidio como hombre, ya que después de leerlas ni sus vecinos, ni su familia podrán verlo de la misma manera, sino que girarán la cabeza y lo llamarán “hijo de la gran puta”.
Valiente, diría yo, puesto que describe lo escabroso con una naturalidad pasmosa, como una forma de vida elegida por el protagonista como la única posible para librarse de las servidumbres del capitalismo y de esa visión de España como “una mezcla de chupópteros que viven de méritos dudosos, y de enchufados gracias a la influencia de sus amigos o familiares”. A pesar de todo, Daniel Barredo apuesta por un vitalismo con excesos, sin prejuicios morales ni sexuales, y en donde el vivir se configura como aventura, ya que “cuando vivir es una aventura sólo te importa el aire. Y volar”
Novela calificada como de realismo sucio prostibulario y casi ensayístico, donde el autor conduce al lector hacia una trama de novela negra, que con tintes picarescos conducen a una historia de amor.

“Ya no hay ídolos, ni dioses, ni héroes, sino ríos de tinta que me conducen a océanos de pensamiento, sino Lo Uno y Los Otros, sino un campo sin verjas lleno de trampas para evitar las colonizaciones. Porque el flujo dominante culebrea de cerebro en cerebro e inocula su veneno moral”.

“Bien, hasta aquí hemos llegado. Os regalo esta piel seca para que os hagáis una manta y os abriguéis cuando llegue el invierno y el banco os eche a la calle. A vosotros me refiero, muchachos que pagáis una hipoteca. Generación de conservadores, chicos buenos, chicas trabajadoras, asfixiados por la normalidad y el buen rollo y la hipocresía”

EL ASESINATO DE PITÁGORAS


Autor: Manuel Daza. Departamento de Filosofía

 Con el fondo histórico de la influencia pitagórica en la Magna Grecia, el libro de Marcos Chicot, “El asesinato de Pitágoras”, es un ejemplo más de divertimento detectivesco que atrapa al lector por la trama y el suspense de los acontecimientos que se narran.

La influencia de la comunidad en todas las ciudades del sur de Italia, y especialmente en Crotona, es más que notable, hasta el punto de controlar el consejo de gobierno. Todos los miembros viven con la esperanza de hacer realidad en un futuro no muy lejano aquella idea del maestro de una hermandad fraternal de naciones, con las disciplinas y normas características de la comunidad.

ImagenPitágoras, ya anciano y con su carisma que a algunos le parece divino, convoca a sus discípulos más aventajados para hablarles de su sucesión. Y es a partir de ese momento cuando comienzan una serie de asesinatos que le llevarán a contratar los servicios de Akenon, un egipcio al que conoció y que actualmente vive en Cartago, aunque ahora se encuentra en Sibaris para resolver el caso que le ha encomendado uno de los hombres más influyentes de la ciudad, Glauco. Los símbolos como el pentáculo, el secretismo que rodea todas las investigaciones matemáticas junto con el problema del descubrimiento de los números irracionales que ponen en entredicho toda la cosmogonía pitagórica, se entremezclan como parte fundamental de la investigación, junto con el “enmascarado” que despliega todo su poder para comprar y entretejer alianzas que desemboquen en la extinción de la comunidad.

Personajes como Ariadna, la hija mayor de Pitágoras, Milón, jefe del ejército y reconocido héroe crotoniata por sus victorias en las Olimpiadas, Cilón, cuyo afán de venganza le unirá al enmascarado, o el gigante Bóreas dan forma a este thriller con fondo histórico, cuyas intrigas, poder y traiciones,  transcurren entre Crotona y la ciudad de los sibaritas.

Si pincháis aquí podréis visitar la página web del autor y obtener más información sobre la obra

El atlas de las nubes. Una película holista


«tú puedes salvarla». Eso es lo que el detective Doug Carlin lee en las letras magnéticas colocadas en la nevera de la escena del crimen. Aunque en un principio no presta atención, la sorpresa y la perplejidad llegan cuando percibe que esa situación ya la ha vivido con anterioridad, y evidentemente él no había estado allí con anterioridad y el crimen no se había producido aún.

Con esta  misma idea previa  da comienzo a la nueva película de los directores Tom Tykwer y los hermanos Andy y Lana Wachowski “El atlas de las nubes“, basada en el libro de David Michel Cloud Atlas. (Hay versión española El atlas de las nubes en la editorial Tropismos).

El fenómeno del déjà vu ya fue utilizado en “Matrix” y en esta película los personajes de las seis historias que se relatan recuerdan haber escuchado un mismo tema musical “El sexteto del Atlas de las nubes”, que para mí es una variación del tema “Memorial” de Michael Nyman.

 

En esta película, el fenómeno del déjà vu permite jugar con la idea de que todas nuestras acciones están conectadas con las acciones que se han realizado en el pasado por otras personas y en otro tiempo, y que tendrán una repercusión en un tiempo futuro. La idea es la misma que ya utilizara el director polaco Krzysztof Kieslowski en su película” La doble vida de Verónica” y que se resume en la frase «Todos estamos conectados». Nuestras acciones, por insignificantes que sean, influyen en las vidas de los demás y de alguna manera tejen un hilo causal que determina las acciones y las vidas de las personas en el futuro. Estamos por tanto ante una concepción holista del mundo que Hegel resumió con su enunciado «lo verdadero es el Todo».

El holismo es una doctrina filosófica y también científica que sostiene que la comprensión de un sistema, sea este social, biológico, técnico, lingüístico, mental o químico, no puede ser comprendido desde el análisis de las partes que lo componen, sino tan sólo considerándolo globalmente y en su totalidad. Desde el punto de vista semántico Quine (Dos dogmas del empirimo) nos dirá que las verdades no pueden ser confirmadas o verificadas una a una, sino mediante bloques de proposiciones.

Wilard Van Orman Quine

Para Hegel «todo lo racional es real» porque «todo lo real es racional». Hay un orden racional que explica y da cuenta de todo cuanto existe, y por lo tanto, es posible encontrar una explicación racional de lo que sucede. Desde una perspectiva conservadora, probablemente la que tuviese Hegel, el mundo en el que vivimos es el mundo que racionalmente es posible. La explicación y comprensión del mundo sólo podrá hacerse al final de los tiempos cuando el Espíritu absoluto (sea esto lo que sea) se haya desplegado completamente,  porque lo «verdadero es el todo» y únicamente al final, y contemplando la totalidad de los hechos podremos comprender y dar una explicación racional de lo que ha sucedido. La conclusión es evidente: no hay más cera que la que arde, y las cosas son como tienen que ser.

Sin embargo, desde la  izquierda hegeliana, en la que se incluyen Engels y Marx, se hace una interpretación totalmente opuesta. Si todo lo racional es real, entonces la utopía es posible, y sí tiene sentido plantearnos un mundo mejor en el que las relaciones sociales sean racionales y no se rijan bajo el principio de la explotación del hombre por el hombre. Si pensamos en un mundo más racional, entonces ese mundo tendrá que acabar siendo real. La revolución está servida. Si nuestros actos presentes son una consecuencia de los actos pasados y tienen poder causal sobre los actos futuros, entonces, cualquier hecho, por simple que sea, puede acabar contribuyendo a una revolución contra una tiranía. Esta es la línea argumental que vamos encontramos en la obra de D. Mitchel y en la película de los Wachoswi. Las vidas pasadas de los personajes van tejiendo líneas que en un tiempo futuro convergerán en un acto común y que dará sentido a todo.

Claro que si todo esto depende de un fenómeno como el déjà vú (lo ya visto) la cosas se complica. El déjà vu  es un fenómeno que sufre un 60% de la población alguna vez en su vida y que consiste en percibir una escena o una situación como si ya la hubiésemos vivido y por lo tanto se procesa como si de un recuerdo se tratase.

La explicación dualista del fenómeno, de la que los Wachowski son tan amigos, nos diría que el alma o la mente, una de las sustancias que componen al ser humano, puede viajar en el espacio/tiempo y de ahí que en un momento dado pueda recordar lo que ha visto en el pasado. Esta idea la encontramos ya en Platón y su concepción de que el conocimiento es “recordar”. Platón, nos dice aquello de que el alma, cuando vivía en el Mundo de las Ideas, al estar en contacto con las Ideas  mismas tenía un conocimiento pleno, y que es al caer al mundo terrenal, en su engolfamiento con la materia, cuando olvida. Conocer será volver a recordar aquello olvidado.

De ser esto así, habría que pensar que el alma se vuelve imbécil, porque si puede viajar en el espacio/tiempo, lo que quiero es que se desplace hasta el jueves que viene, vea el número de la primitiva que vuelva a tiempo para que rellene el boleto correspondiente, y se quede ya quietecita, que ya me dedicaré yo a adquirir el conocimiento.

Desde una explicación fisicalista, y no por ello menos poética, al parecer el fenómeno se produce cuando hay una superposición entre la memoria a corto plazo o la memoria de trabajo y la memoria a largo plazo, de manera que la percepción de una escena se percibe desde la memoria a largo plazo, de ahí la sensación de “estar recordando lago”. También se ha encontrado una relación de este fenómeno en pacientes que sufren trastornos relacionados con la ansiedad o la esquizofrenia. En estos casos se producen epilepsias que afectan al lóbulo temporal. En los casos comunes, lo que se produce es un epilepsia débil, pero en los casos en los que los ataques de epilepsia se producen en el lóbulo temporal y se alteran los circuitos que conectan los lóbulos temporales y frontal, la situación se vuelve más complicada, llegando a producirse una paramnesia, y entonces las personas padecen frecuentemente este estado de continuo recuerdo de la sensación vivida.

Este desorden en la actividad cerebral puede provocar el fenómeno inverso y en este caso las personas no perciben una situación en la que saben positivamente que han estado como un recuerdo. La experiencia les resulta totalmente extraña. Por un lado saben que esa situación ya la conocen, pero no perciben la sensación de familiaridad con la escena recordada. Estos casos llevan a pensar que de alguna manera, como en el síndrome de Capgras, el sistema límbico debe verse involucrado. El área responsable de este fenómeno incluiría el lóbulo temporal y frontal donde procesamos información de los estados de cosas actuales; el hipocampo y el sistema amigdalino, que serían responsables de las sensaciones de familiaridad y de sorpresa cuando se produce el fenómeno de déjà vu.

Cocina, limpia y gana el premio Nobel


Cuando en 1977 Rosalyn Yalow recibió el premio Nobel de Medicina, la revista  Family Health tituló la noticia «She Cooks, She Cleans, She Wins the Nobel» (“Cocina, limpia y gana el Nobel”), lo nos permite hacernos una idea de cuál era la concepción imperante de la relación entre mujer y ciencia. La relación de la mujer con la ciencia siempre ha sido problemática, y aunque hoy día las aportaciones de la mujer al desarrollo de la ciencia se han normalizado, sin embargo no es muy habitual encontrar científicas que además de su labor investigadora y docente se dediquen a la divulgación científica. Vamos a ver tres magníficas excepciones a esta “norma”.

Maria Konnikova, (web personal) licenciada en Psicología en la Universidad de Harvard,  en su libro Sherlock Holmes, the mindful detective recurre al famoso detective para enseñarnos cómo trabaja nuestra mente y cómo podemos mejorar algunas de nuestras habilidades cognitivas. El éxito de  Holmes en sus investigaciones residía en su especial habilidad para “ser consciente de nuestro entorno” y poder obtener toda la información relevante que hay en él y desechar la información que sea superflua. Conocer cómo funcionan nuestros sentidos y cómo interaccionan con el medio es la clave para poder mejorar nuestra capacidad de actuar como el gran detective, y hacer las preguntas adecuadas para obtener las respuestas correctas.

María Konnikova recurre a la analogía que Conan Doyle utilizó en su novela Estudio en escarlata en la que Holmes describe cómo es el cerebro.

«Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas que les resulta difícil dar con ellos. Pues bien: el artesano hábil tiene muchísimo cuidado con lo que mete en el ático del cerebro. Sólo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor; pero de éstas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente. Créame, llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles»

La primera herramienta que hay que guardar en el ático, nos dice M. Konnikova es la observación, y  a partir de ella, la imaginación, la creatividad y la capacidad de deducción. Con estas herramientas y la capacidad para no dejar de conocer y de estudiar podremos hacer un correcto mantenimiento del ático.

M. Konnikova además de su web personal y de una columna semanal dedicada a psicología y literatura en Scientifc American tiene el blog Big Think y realiza su tesis doctoral en  Columbia University

Valeria Edelsztein es doctora en química e investigadora en CONICET. También es columnista de “Científicos Industria Argentina”Canal 7”y  productora de contenidos de Proyecto G Canal Encuentro y además ha escrito dos libros de divulgación científica centrados en el papel que la mujer cumple como un elemento clave en la transferencia de conocimiento y ciencia.

Los remedios de la abuela

Los remedios de la abuela. Mitos y verdades de la medicina casera. (2011. Edición S. XXI) Se trata, de un compendio abuelístico de remedios caseros que se ha trasmitido de generación en generación y que se basan en el ensayo y error y en el principio básico, más genérico y no menos peligroso, de que lo que no mata engorda.

Valeria Edelsztein desglosa algunos de estos remedios caseros buscando su base científica aprovechando la ocasión para desmontar algunos mitos y contarnos las curiosas historias que hay detrás de ellos. El último capítulo del libro está dedicado a analizar las posibilidades que ofrece la “medicina a la carta” mediante la utilización de los biofármacos.

En mayo de 2012, Edelsztein ganó el primer Premio Internacional de Divulgación «Ciencia que Ladra» con su segundo libro Científicas: cocinan, limpian y ganan el premio Nobel (y nadie se entera) (S. XXI editores).  En el libro podemos encontrar las contribuciones que las mujeres han hecho a la ciencia,  desde Hipatia de Alejandría, la primera matemática de la que se tiene referencia hasta esas premios Nobel que además limpian y cocinan.

Además de ser una buena ocasión para conocer el papel destacado, y muchas veces desconocido, que las mujeres han tenido en el desarrollo científico, se trata de una magnífica ocasión para reivindicar la necesidad de incorporar de una forma más visible a la mujer a la ciencia y a la tecnología. “Hay que romper barreras, pasar del desconocimiento al reconocimiento. Conocer a las mujeres que hicieron ciencia, en circunstancias más adversas que las actuales, es una forma de despertar vocaciones. Y que muchas puedan demostrar lo que valen”. (El País 4/01/2013)

Os dejo algo que quizá os resulte útil después de estos días de atracones

El currículo de Sonia Fernández-Vidal es apabullante, especialmente si tenemos en cuenta que nació en 1978: Doctora en Óptica e Información Cuántica por la Universidad Autónoma de Barcelona. En 2003 contribuyó  a través del CERN en el proyecto LHC (El colisionador de hadrones cerca de Ginebra). En 2005 colaboró con la división teórica en el Los Alamos National Lab LANL en un proyecto sobre la decoherencia e información cuántica. También contribuyó en 2006 en un proyecto europeo sobre computación cuántica escalable con luz y átomos a través del Instituto de Ciencias Fotónicas ICFO. A partir de 2009 trabaja como docente e investigadora en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Sonia Fernández-Vidal ha escrito recientemente dos novelas que tienen un trasfondo científico. La primera es La puerta de los tres cerrojos (2011. LA GALERA, S.A. EDITORIAL) en la que se cuentan las aventuras de Nico, un adolescente que tiene “experiencias cuánticas” al entrar en una misteriosa casa en la que, con la ayuda de unos extraños personajes -tan extraños como permite la física cuántica- podrá cumplir con la misión que se le presenta al entrar en ese extraño mundo.

En su segunda novela, Quantic Love. La novela que resuelve la ecuación del amor. (2012. LA GALERA, S.A. EDITORIAL) Laila, que trabaja como camarera en el CERN para costearse sus estudios, deberá despejar las dos variables que componen la ecuación de su vida, una es un periodista suizo y la otra una científico estadounidense que esconde un gran secreto. “En el verano más emocionante de su vida, descubrirá que la ciencia puede ser sexy y que el amor es la energía más poderosa del Universo”.

En fin, tres magníficos ejemplos de que la ciencia puede ser interesante, divertida y sexi. No encuentro más escusas para invitaros a que estudies.

“Gravitation is not responsible for people falling in love.”

ALBERT EINSTEIN

El tránsito del mito al ‘logos’ y del héroe al superhéroe


«Y los dioses, sentados junto al fulminante Zeus, miraban con admiración el ímprobo trabajo de los aqueos de broncineas túnicas. Y habló así entre aquellos Poseidon el que conmueve la tierra: -padre Zeus ¿quién de los mortales que viven en la tierra inmensa consultará en el futuro a los Inmortales, acatándola? ¿No adviertes que los que los aqueos melenudos han construido ante sus naves una muralla con foso en derredor, y no ofrecieron ilustres holocaustos a los dioses? Su gloria se extenderá tanto como la luz de la Aurora, y los muros que Febo, Apolo y yo alzamos al héroe Laomedón serán echados en el olvido» (Homero. La Iliada. Rapsodia VII)

La transición del pensamiento mitológico al pensamiento racional suele hacerse coincidir con el surgimiento de la Filosofía aproximadamente en el Siglo VI a.C., aunque quizá en este pasaje de La Iliada ya se anticipa una idea inquietante, y es que el ser humano se basta así mismo y no necesita de la ayuda de los dioses, por lo que estos acabarán siendo olvidados. El mito es entonces sustituido por el pensamiento racional, científico y filosófico. Se suele pensar que fue la escritura, al someter la tradición oral a la rigidez de la lógica necesaria de texto escrito, la que posibilitó el abandono de las formas del pensar mitológico. Sin embargo, cabe pensar que los mitos nunca han dejado de acompañarnos. Si bien los mitos han dejado de ser cosmogónicos y no sirven para explicar el origen del cosmos, eso no quiere decir que no cumplan otras funciones, y que no estén ahí, revestidos de nuevos ropajes, para hablarnos sobre la naturaleza de las relaciones humana, de la moral, la justicia, el bien, el deber y los anhelos y esperanzas del ser humano.

Gustav Jung, fundador de la Psicología Analítica, nos decía que en los mitos existe un valor simbólico que permite crear representaciones de aspectos claves de la cultura. Estos arquetipos son expresiones de un inconsciente colectivo en el que se expresan, mediante narraciones fantásticas, aspectos esenciales de la naturaleza y de la cultura humana.

Un arquetipo que aparece en todas las culturas es la figura del héroe. El héroe es el arquetipo en el que se reúnen todas las virtudes del ser humano idealizadas en su figura. Es aquí donde la aparición en la literatura popular, en el comic o en el cine, de la figura del Superhéroe parece sustituir a los héroes clásicos que hemos heredado de la tradición grecoromana. Los Superhéroes que podemos ver ahora en el cine o leer en los comics de Marvel serían nuestros Aquiles, Héctor, Jason o los argonautas actuales.

Para Joseph Campbell (Campbell (1962-1968) La máscara de Dios. Alianza Editorial. Madrid. y Campbell (1992) El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito. F.C.E.) , el mito cumple a lo largo de los tiempos funciones esenciales en todas las sociedades. Funciones relacionadas con la necesidad de guiar la conducta de los sujetos o de validar el orden social y político existente, dando así consistencia a una cultura. Como veremos, estas funciones son perfectamente asumidas por nuestros héroes modernos, conformando así la nueva mitología.

El director y escritor Guillermo del Toro justifica la aparición de la literatura del Superhéroe: “El mundo necesita una nueva mitología, y esa mitología es la de los superhéroes. […] Este es un periodo política y humanitariamente muy desconcertante, en el que se ha producido un serio retroceso en la línea ética de la humanidad como especie y se requiere un replanteamiento de la existencia en términos heroicos”.

En su obra The Power of Myth (J. Campbell,(1991) El poder del mito, en diálogo con Bill Meyers. Emercé, Barcelona) Campbell sostiene que todo héroe debe transitar de forma cíclica por tres etapas. La salida, como respuesta a una llamada, en la que el héroe abandona el estado o la situación en la que se encuentra y se incorpora al mundo. La salida permite al héroe tomar el camino de la iniciación superando pruebas que le permitirán configurarse como el héroe que es y en la que se muestra como el ser digno de poseer las cualidades que le convierten en un héreoe. Por último, el héroe, transformado, debe volver a su estado inicial en una fase de regreso con la que se completa el ciclo.

La profesora Rebecca Housel («El mito, la moral y las mujeres de la Patrulla X» en Morris, T. y Morris M. (ed.)2010). Los superhéroes y la filosofía. Blackie Books, Barcelona) identifica estas fases por las que evoluciona el héroe, en la figura de Tormenta Perfecta, heroína que se incorpora a la Patrulla X y que aparece por primera vez en el número I del cómic Gigant-Size X-men en 1975. Los superpoderes que reúne la princesa Munroe Ororo Iqadi T’challa, hija de una princesa africana y de un periodista estadounidense, le permiten controlar los fenómenos atmosféricos. Tormenta abandona el lugar de diosa que ocupa en su tribu keniata, y es reclutada por el Profesor Xavier para superar las pruebas que el destino le depara en su nueva condición de heroína y luchadora por el bien y la justicia. Para volver transformada y encontrar un nuevo objetivo que cumplir.

Es quizá en la figura de Jean Grey una de las integrantes originales de la Patrulla X, cómic que se edita por primera vez en 1963, donde se pueden observar estos cambios paradigmáticos del héroe. Jean Grey se transformará, en un acto de sacrificio final para salvar la vida de sus compañeros mutantes, en Phenix. En este nuevo estado trasciende su situación inicial y se convierte en una nueva figura que requiere de nuevas metas y nuevas pruebas, para desgracia de Cíclope y de Lobezno.

Una de las peculiaridades del héroe, clásico o moderno, es que representa simbólicamente la conciencia colectiva de una cultura en una época concreta. En 1929 se produce la gran crisis del sistema económico norteamericano dando lugar a “La Gran Depresión”. Es en esta época cuando se empiezan a popularizar las historietas gráficas y los comic-books, en sus muchas variantes. Aventuras, misterio, ciencia ficción son los ingredientes de estas nuevas manifestaciones culturales que permiten fantasear con un mundo al margen de la situación de crisis, paro, tragedias personales y cotidianas a las que se enfrentaba la gente a diario. Es por tanto la manifestación de una fantasía colectiva lo que dará lugar a la popularización de personajes surgidos en esa época como Superman, Batman o el Capitan Marvel, que no serían sino la evolución de personajes heróicos anteriores como Dick Tracy o Flash Gordon.

Si algo caracteriza a un héroe es su alto sentido del deber y de la justicia. Un Superhéroe actúa, diría Kant, por deber, y no simplemente conforme al deber. Ser un Superhéroe requiere altas dosis de sacrificio y de renuncia. En su transformación como Superhéroe, Peter Parker, tras un suceso dramático como es la muerte de su tío a manos de un delincuente , que hace de efecto llamada y que le lleva a convertirse en un defensor de la justicia y en un enemigo del delito y del crimen, pasa por estados en los que se plantea si no debería renunciar a los poderes que tiene como Spiderman y que le impiden llevar una vida normal con Gwen Stacy o Mary Jean. Es sólo un alto concepto del deber lo que le lleva a seguir persiguiendo el crimen. (Un interesante artículo sobre las mujeres en la vida de Spiderman lo podéis encontrar en “Las mujeres de Spiderman” Blog de Julian M. Clemente. Visitado el 29/09/2012)

Podíamos decir que los Superhéroes, al menos hasta la década de los años 80 del pasado siglo, pasarían con nota el test de Kohlberg. En su análisis sobre el desarrollo moral, L. Kohlberg diferenciaba entre tres niveles. Un nivel “preconvencional” centrado fundamentalmente en el propio sujeto y que le lleva a comportarse de una forma egoísta intentando evitar situaciones dolorosas y centrarse sólo en la búsqueda de placer inmediato. Un segundo Nivel “convencional” en el que el sujeto busca ser aceptado por un grupo. Para ello el sujeto pretende satisfacer las expectativas que el grupo tiene de él cumpliendo de forma acrítica las normas sociales establecidas. Y por último, un nivel “postconvencional” en el que el sujeto se replantea las normas y se pregunta con frecuencia si lo justo no sería precisamente incumplir con la norma y saltarse la ley, aunque esto le suponga graves perjuicios personales. Las personas que alcanzan un nivel de desarrollo moral tan alto justifican sus acciones apelando a principios éticos de carácter universal. Se trata de un nivel de razonamiento en el que se acepta que situaciones diferentes requieren planteamientos y acciones diferentes. Desde esta perspectiva el Superhéroe se encuentra revestido de virtudes morales como la piedad, la justicia, el sacrificio y representarían el anhelo colectivo de un mundo más justo.

Pero ¿puede precisamente este alto sentido del deber y de la rectitud moral convertir a los superhéroes en “Justicieros del imperio”? (Pedro Granoni. Justicieros del imperio. Los superhéroes en la guerra contra el terror. Visitado el 29/09/2012) Tebeosfera). El Superhéroe clásico acaba convertido en un defensor del sistema y del orden social establecido convirtiéndose este tipo de literatura en una “literatura tranquilizadora, socialmente integradora que no deja espacio para el cuestionamiento de las estructuras sociales”.

Si hay un defensor de este orden social y económico establecido es el Capitan Ameríca. El Capitan América surge durante el periodo de la II Guerra Mundial para luchar contra los enemigos de Norteamérica que se presenta a sí misma como salvaguarda y garantía de los valores democráticos, frente a la tiranía nazi o comunista. Estos “héroes limpios” de cualquier duda sobre su antiamericanismo o la moral al uso, acabarían integrados en la JSA (Sociedad de la Justicia de América) creada por Sheldon Mayer y el escritor Gardner Fox en 1940 (All Star Comics nº 3) y posteriormente, en los sesenta, en la JLA (Liga de la Justicia Americana) que apareció por primera vez en The Brave and the Bold N° 28.

“Cuando miras largo tiempo al abismo también este mira dentro de tí” (F. Nietzsche)

Es a partir de la publicación de Watchmen (Alan Moore guión y dibujos de Dave Gibbons (1986). DC Comics.) (Argumento y personajes) cuando la mitología del superhéroe da un giro radical y permite hacer una reflexión más profunda y menos inocente sobre la psicología de los personajes, la política, la moral y las ideas de justicia.

Los cómics han dejado de ser, si es que alguna vez lo fueron, historias inocentes que relatan las aventuras de tipos embutidos en ridículos disfraces. Las cuestiones que se plantean en los cómics y en las novelas gráficas no son sólo problemas que se han venido tratando en la historia de la filosofía, son la expresión de los problemas que afctan a una sociedad en la que las ideas de justicia, de la acción política, del papel que debe jugar el ciudadano ante las leyes y qué hacer cuando las leyes son contrarias a los intereses de los ciudadanos y a sus convicciones morales, han dejado de ser meros constructos teóricos y exigen una respuesta en la que cada uno deberá decidir de qué lado está.

Si en Watchmen y en Civil War (argumento y contexto) el problema que se plantea es qué hacer ante el abuso del poder y como combatir el crimen puede llevar a “nuestros defensores” a convertirse en criminales, haciendo buena la sentencia de Nietzsche: ” Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en un mostruo.Cuando miras largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti”). En V de Vendetta (guion de Alan Moore y dibujo de David Lloyd), este problema se aborda desde la perspectiva del que reclama la venganza y la violencia como arma política. El Doctor Manhattan, Nite Owl, Rorschach y el resto de personajes que aparcen en Watchmen no dudan en hacer uso de una violencia extrema en su lucha contra el crimen. En Civil War, el debate entre libertad y seguridad dará lugar a un conflicto de consecuencias devastadoras, aunque no menos devastadoras que la decisión de Ozimandias de hacer desaparecer la ciudad de Nueva York para así poder salvar a la humanidad. Y para V, matar al ministro del interior o al director de la policía no es algo cuestionable, sino que se enmarca dentro de nuestro derecho a combatir la tiranía y a defendernos del abuso de los poderosos, aunque esto implique volar el Parlamento.

“sin duda, somos criminales, siempre hemos sido criminales. Tenemos que ser criminales” (Batman) (Frank Miller (1986)  The Dark Knight Returns. DC Comics. NY  Batman. El regreso del caballero oscuro (2006) Planeta DeAgostini. Barcelona)

http://blogdesuperheroes.es

La línea que separa la justicia y la venganza se vuelve muy fina, y la venganza se presenta entonces como un sentimiento tan deseable como el de la justicia. En un mundo en el que no cabe esperar justicia, la venganza se vuelve una aspiración legítima. ”“El pueblo no debería temer al gobierno, el gobierno debería temer al pueblo.” “Recuerden, recuerden, el cinco de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora de evocarla sin dilación”. (V de Vendetta)

En una época convulsa en la que los intereses políticos y financieros están alejados de los intereses de los ciudadanos y en la que las leyes y la acción política de los representantes dejan fuera a los ciudadanos de la toma de decisiones, se hace necesaria una reflexión sobre qué hacer cuando el conflicto esté servido.

“La lección de Watchmen parece clara, si abdicamos de nuestro derecho a reclamar un mundo justo y encargamos ese trabajo a alguien, ese grupo acabará decidiendo sobre nuestra seguridad, protección y en última instancia sobre la idea misma de justicia”. (Aeon J. Skoble «Revisionismo de superhéroes en Watchmen y The Dark Knight Returns»).

P. D. También hubo en un tiempo héroes españoles que nos hicieron pensar en la posibilidad de un mundo más justo. Pero bueno, eso quedó allá por el plesitoceno.