¿Se puede ser culto sin saber ciencia?


¿Qué tipo y qué nivel de conocimiento científico-técnico  se le debe de exigir a una persona para que se pueda decir de ella que es culta?

Video del debate

Video del debate

Os dejo el enlace al video en el que Jorge Wagensberg,  Gonzalo Argandona y Valeria Edelsztein, científicos y periodistas especializados en la divulgación de la ciencia debaten sobre el tema. Es interesante leer también los comentarios que los lectores hacen en la entrada de la noticia en el periódico El País.

Es cierto que el nivel de desarrollo científico alcanzado en los dos últimos siglos exige un gran esfuerzo para estar al día de los avances que se producen en las distintas disciplinas científicas. Sin embargo, nunca ha habido en la historia de la humanidad tanta facilidad para acceder a los lugares en los que se producen esos conocimientos. Basta pensar en los sistemas de matrícula abiertas y gratuitas que tiene universidades de prestigio, o en la cantidad de literatura- analógica y digital- que se está presentando al público para que pueda tener acceso a los avances en el desarrollo científico-técnico.

Toda civilización y toda cultura  exige a sus integrantes que tengan un cierto nivel de conocimientos sobre su desarrollo tecnológico y científico. Es impensable que un bosquimano o un yanomami puedan sobrevivir sin conocer los avances tecnológicos que ha hecho su cultura. En occidente se debe exigir a las personas que también tengan un conocimiento apropiado del desarrollo científico que ha alcanzado nuestra cultura.

Por otro lado, y como recientemente ha demostrado la crisis del modelo económico en la que estamos inmersos, no debemos dejar la toma de decisiones de aquellas cuestiones que pueden ser trascendentales para nosotros, a nivel individual y colectivo, en manos de unos supuestos “técnicos” (“fílosofos-gobernantes” para los que ya hayan pasado por Platón) que acaparan el saber y por lo tanto la capacidad para tomar decisiones. Esto exige que la ciudadanía tenga el mayor nivel posible de conocimientos científico. tecnológico.

Un modelo educativo que prescinde de ofrecer a los estudiantes un conocimiento del estado de la ciencia en el mundo contemporáneo no puede ser bueno y debiéramos aceptarlo.

¡Sapere Aude!