“Error del sistema. Reiniciar”. Democracia directa y Participación ciudadana


Autor: José Luis Fernández Moreno

“¡¡Que no nos representan, que no!!”

Como ya vimos en las entradas de este blog ” La justicia como equidad”  y A Rawls rogando…“, la legitimidad de un sistema democrático para Rawls depende de que existan procedimientos burocráticos-racionales, en un sentido similar al que hablaba Max Weber, recogidos en una constitución que sea aceptada por los ciudadanos. Entre los valores o “esencias” constitucionales, se incluyen los mecanismos de participación de la ciudadanía en los procesos y deliberaciones necesarios para la aprobación de las leyes. Es fundamental entonces, que la ciudadanía tenga unos niveles de participación lo más alto posibles, pues de lo contrario, los ciudadanos acaban convirtiéndose en meros votantes pasivos, “consumidores satisfechos” como dijo el profesor Tierno Galván, desligados de la actividad política.

Cuando se alteran o se niegan directamente las vías de participación política y se fracturan los vínculos entre representantes y representados, se produce un grave déficit democrático que acaba minando la propia legitimidad del sistema.

La Constitución española posibilita, en principio, formas de participación directa de los ciudadanos en la actividad política. Sin embargo, la participación de los ciudadanos se limita a elegir a unos representantes sobre los cuales no tienen el más mínimo control, ya que los elementos que posibilitarían este control de los representados sobre sus representantes  (iniciativa popular, referéndum) no son vinculantes, y tal y como se ha comprobado recientemente con la Iniciativa Legislativa Popular para solucionar el tema de los desahucios,, avalada por más de un millón de ciudadanos, en su fase de tramitación ha quedado totalmente desvirtuada.

Reducir el déficit democrático pasa necesariamente por modificar parte de las reglas de juego que los españoles que pudieron votar se dieron en la Constitución de 1978. Bajo el hashtg “#Reforma13 se presenta la propuesta de los abogados hispano-suizos Daniel Ordás, autor del libro “España se merece una democracia directa“, y Juan Antonio Cortizo de un cambio profundo de la Constitución, con el objetivo de acercar el sistema español al de sistema suizo en el que se practica una democracia directa. Esta propuesta de reforma incluiría además elementos de los sistemas políticos danés, sueco y alemán.

Entrevista en el programa Salvados (“Ciudadano Klinex”) a Daniel Ordás

La implementación de un sistema de democracia directa requiere de dos elementos fundamentales. De un lado, la Iniciativa Popular que permitiría a los ciudadanos/as presentar leyes proyectos de ley o modificaciones a una ley, incluyendo la propia constitución; y de otro, el Referéndum que posibilitaría oponerse a una ley aprobada por el gobierno o por la asamblea de representantes. En el actual sistema cuando la ciudadanía quiere castigar a un partido político o a un gobierno sólo puede hacerlo cada cuatro años y de una manera un tanto peculiar, o lo premia totalmente renovando su voto, o lo castiga totalmente negándoselo. El referéndum permitiría a un ciudadano/a mantener su fidelidad al partido que mejor encajara con su “doctrina comprehensiva razonable”, pero a la vez, pudiendo manifestar su rechazo a leyes concretas.

Lo que se plantea es una revocación parcial por parte de la ciudadanía del mandato ofrecido al poder legislativo cuando se considere que se aprueba en la cámara de representantes puede ser lesiva de los derechos o intereses de los ciudadanos.

Pancarta 15 M

Todos estos cambios que afectan a los procesos electorales, a las funciones de las cámaras de representantes y al sentido mismo que se otorga a la expresión “representante del pueblo”, esto es a lo que se espera de los políticos, redundarían, no sólo disponer de una democracia directa y en un mayor control de la corrupción política, sino también en la formación de una ciudadanía más activa y más comprometida con la gestión de la “res publica”.
La reforma se centra en seis elementos claves de nuestro sistema democrático que afectan tanto a las instituciones, como al papel que deben jugar los representantes políticos y al sistema electoral.

En los siguientes apartados podéis encontrar un análisis muy interesante tanto de la situación actual del sistema democrático español en la que se describen los problemas que presentan, como las propuestas de cambio que habría que introducir en la Constitución. En estas secciones se pueden comentar las distintas propuestas y ver el borrador, con los comentarios y anotaciones, de los cambios constitucionales (en formato pdf).

Conferencia: “España se merece… DEMOCRACIA DIRECTA” – Daniel Ordás

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